Perro que come huevos, ni quemándole el hocico

Lo interesante de escribir un blog de cocina es que es preciso lidiar con la condición humana. Torear las emociones. Aplastar la frustración. Adoptar la repetición. Perder el miedo al desperdicio (¡No, no, no!). Hacer de la recursividad un lema. Poner en prueba la disciplina. Captar el momento. Estar siempre atento. Darle gusto a la mayoría. Mitigar las obsesiones. Entregarse al azar. Repetirse una y mil veces que nada ni nadie es perfecto. Soltarse. Confiar. Comprar un flash de relleno para tomar fotos decentes a cualquier hora. Bueno, la última es la solución a varias de las anteriores.
 

La idea original era compartir con ustedes un postre de frutos rojos para agarrarme, aunque sea de la cola, del vestido del señor San Valentín. Un postre rojo para el mes del amor. La verdad esa no soy yo, o por lo menos no es lo que he sido hasta hoy. Jamás he celebrado el día del amor y la amistad. Queridos muchachos, aunque después de leer lo que voy a decir muchos de ustedes no querrán volver a leerme, lo voy a decir pasito: en-cuen-tro-ri-dí-cu-lo-el-dí-a-del-a-mor-y-la-a-mis-tad.Pero esto no quiere decir que, a los 33 años, uno no pueda cambiar. En este momento tengo ganas de encontrar pretextos para disfrutar, en lugar de encontrar razones para quedarme quieta. ¿Qué tiene de malo comerse “alguito” en nombre del amor y la amistad? Sí, sí, hay unos pocos que se llenan los bolsillos en este día, a costas de nuestra necesidad de encontrar pretextos, ¿y qué? Esos pocos no comparten aquello con que se forran los bolsillos, ¿y qué? Mi profesor -judío, él- me contó que ese “día especial” se lo inventaron los judíos para activar el comercio. En el mes de septiembre, después del padre, la madre, la secretaria, el niño Jesús etc. no había nada ni nadie más a quién comprarle un lindo regalo. Que gente tan inteligente caray ¿y qué? ¿y qué? ¿y qué?. Y pues que, lo que pasa es que, no hice ese postre del amor y la amistad!

Era viernes. pico y placa. fin de mes. no había mercado en la casa. Salíamos de paseo fuera de Bogotá. No había tiempo de aprontar los ingredientes para el lunes (día en que trabajo para este blog). Así que decidí planear una receta con lo que tuviera en la nevera, ¡al carrizo los seres felices y el día del amor y la amistad! Consulté mis libros y encontré una tarta de limón que prometía ser fácil, rápida y segura, pero implicaba preparar una masa para tarta. No advertí el peligro, decidí hacerla. Como si la masa para tarta fuera poco, decidí invitar a Marta Ch a almorzar a la casa. Hacer la tarta. Tomar las fotos. Hacer el almuerzo. Almorzar. Charlar. Escribir. No había cabida al error ya que después de llegada la noche mis posibilidades de tomar una buena foto del plato son bastante remotas (¿recuerdan el flash de relleno?).

Esto fue lo que pasó con la tarta. Así que no hubo postre del amor, ni tarta para Marta.
En vez de pánico o frustración, encontré unos huevos. Muchos huevos. Hace ya algunos días que estos huevos me miraban impacientes. ¿Qué es lo que más les gusta a los huevos de varios días? Convertirse en huevos duros. Y ¿qué es lo que más les gusta a los huevos duros? ¡Convertirse en ensalada de huevo!
A muchas personas no les gusta la ensalada de huevo porque tiene mayonesa. Las personas a quienes no les gusta la mayonesa, para mi asombro, existen. Hay muchas otras a quienes simplemente no les gusta el huevo, también para mi asombro. Pero hay que aceptar que, así como a los fríjoles, los colombianos les damos pocas oportunidades a los huevos de demostrar sus cualidades. Ahora, que a los colombianos o a cualquier ser humano le parezca extraña la mezcla de manzana y huevo, eso no me asombra. Sin embargo, una ensalada de huevo es tan versátil que llegaría a complacer hasta el más extraño de los gustos.

¡Ah! si, se me olvidaba, la idea de llevar un sándwich de ensalada de huevo a un picnic es más que admirable. La idea de llevarlo como avío en un vuelo económico de Spirit Airlines, no es tan agraciada. Es decir, lo será para ustedes, pero no para su vecino de silla, se los garantizo.

Sándwich de ensalada de huevo al curry
(sirve 4 a 6 sándwiches o de 16 a 24 pasabocas)
¡Atención! La lista de ingredientes intercambiables para armar una ensalada de huevo es larga. Todo depende de sus preferencias. Aquí les dejo estas pulgas en el oído, a ver si se animan a armar su sandwichito:
1.    Utilizar sólo mayonesa o sólo yogurt natural.
2.    Reemplazar la manzana por apio, pepino o hinojo. Utilizar los tres o dos de ellos.
3.    Reemplazar el curry por páprika o semillas de comino tostadas.
4.    Reemplazar el cilantro por perejil, cebollín, cebolla larga o eneldo.
5.    Reemplazar las pecanas por cualquier otra nuez o maní.
6.    Semillas de apio.
7.    Pepinillos encurtidos.
8.    Aceitunas verdes picadas.
9.    Alcaparras picadas.
10. Tocineta.
11. Ajo.
12. Zanahoria rallada.
Cuéntenme qué combinación hicieron y cómo les resultó.

Para esta receta es clave una buena cocción de los huevos. Estos sabios consejos, los encontré en http://whatscookingamerica.net y me han funcionado muy bien.

1.    Los huevos deben estar a temperatura ambiente. Ponerlos en una olla y cubrirlos con agua fresca (aproximadamente 2 cm. por encima). Es importante cocinar los huevos en una olla grande ya que éstos deben quedar en una sola capa y no unos encima de otros. De no ser así, los huevos se cocinarían de forma dispareja. No se debe utilizar demasiada agua porque tarda en hervir y se hace más difícil controlar la cocción.
2.    Llevar el agua a ebullición. Tan pronto como esto suceda, apagar el fuego y cubrir bien la olla.
3.    Contabilizar 17 minutos si los huevos son grandes y 20 si son extra grandes. Pasados los 17 minutos, destapar la olla y sacar los huevos del agua. Es importante calcular el tiempo, ya que si se cocinan demasiado, se formará una capa gris verdosa y poco atractiva al rededor de la yema.
4.    ¿Cómo saber si ya están duros? Ponerlos a girar horizontalmente, como un trompo, sobre su propio eje. Si el huevo gira en un sólo lugar, está listo. Si parte en todas las direcciones, no está suficientemente cocido.
5.    Cortar la cocción de los huevos poniéndolos en un recipiente con agua bien fría, hasta que al tocarlos se sientan fríos.
6.    Sacudir firmemente los huevos, en una olla vacía con tapa, para que se golpeen unos con otros. Pelarlos bajo el chorro de agua, empezando por la parte ancha del huevo (es buena idea poner un recipiente bajo el chorro y reservar esta agua para regar las maticas, por ejemplo).
7.    ¡Utilizar las cáscaras de huevo molidas para abonar las mismas maticas!
Si no les gusta el picante, pueden perfectamente omitir el ají en polvo.
Yo utilicé curry rojo, pero pueden utilizar el amarillo si lo consiguen más fácilmente. Si tienen curry en pasta, tanto mejor.
En cuanto al yogurt, si lo ven muy líquido, pueden ponerlo a escurrir media hora, en un filtro de café (de papel) o un lienzo sobre una taza. Es importante que el filtro o lienzo no toque el fondo de la taza, como se ve en la foto.
Pueden usar mayonesa light si lo prefieren.
Si les parece muy fuerte el sabor de la cebolla cruda, pueden ponerla en agua con vinagre, sal y azúcar por mínimo 10 minutos. Escurrirla y secarla bien.
A veces le pongo cuadritos de tocineta crocante a esta receta y queda fenomenal.
1/4 taza de mayonesa.
1/4 taza de yogurt natural sin dulce.
6 huevos grandes cocidos duros.
2 cucharada de jugo de limón.
1 1/2 cucharaditas de curry en polvo.
1 cucharadita de mostaza tipo dijon.
1/4 cucharadita de sal.
1/8 cucharadita de ají en polvo.
1 manzana verde en cuadritos de 1/2 cm.
1/3 taza de cebolla morada picada en cubitos chiquitos.
1/4 taza de cilantro picadito.
1/3 taza de pecanas tostadas y picadas chiquitas.
8 o 12 tajadas de su pan preferido ligeramente tostado. A mi me encanta con pan de centeno oscuro.
Mantequilla, cantidad necesaria para untar el pan (no omitan este paso).
Poner los cubitos de manzana en la mitad del jugo de limón. Separar las yemas de las claras ya cocidas. Espichar las yemas con un tenedor, reservar. Cortar las claras en cuadritos de 1/2 centímetro, reservar. Mezclar el yogurt, la mayonesa, las yemas de huevo espichadas, el jugo de limón restante, el curry, el ají en polvo, la mostaza y la sal. Agregar a esta mezcla las pecanas, las claras en cuadritos, la manzana en cuadritos y la cebolla picada.
Rectificar sal, limón y ají.
Aparte tostar ligeramente las tajadas de pan y untarlas con mantequilla. Formar los sándwiches con hojas de lechuga fresca. Cortarlos en dos, o en cuatro si es para pasabocas.
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7 comentarios
  1. adri dijo:

    MarisaEspero tener pronto un tiempito para probar una de estas delicias.Quiero que sepas que me declaro fan de la cebollita de mi guiso.Si que cojo risa leyendo, solo me queda ponerme manos a la masa.Te quieroadri

  2. Te felicito! Me encanto tu blog y espero ver pronto la famosa receta de la auyama… Un abrazoJuana

  3. Ana dijo:

    Este es el de mañana domingo!!!

  4. LuisF dijo:

    Me acabo de topar con el blog, me encanto, quiero probar muchas cosas… Felicitaciones

  5. yago dijo:

    Mucho!!!!Mari, me gusta que muestres tus errores, sino pareciera que los chefs nunca se equivocan. Beso

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